martes, 22 de abril de 2014

Claves para amueblar un comedor sencillo, pero chic

Hoy en día es una auténtica suerte poder contar con un espacio destinado exclusivamente a comer, en el salón. En muchas ocasiones, la falta de metros hace que tengamos que hacernos con una mesa consola o una elevable para que podamos recogerla cuando no estemos comiendo. Pero si sois de los afortunados, hoy os damos algunas pistas para amueblar un comedor de la forma más útil, y a la vez sofisticada. Lo fundamental, es contar con una buena mesa de comedor, a poder ser extensible, para que podamos abrirla cuando tengamos invitados. Para complementarla deberemos elegir unas sillas cómodas, con respaldo firme, en las que poder disfrutar de una velada. 

Para hacer más útil esta zona de la casa, será necesario disponer de un aparador con puertas y cajones, perfecto para guardar, y tener en orden, las mantelerías, la cubertería, cristalería, etc. Además, a la hora de la comida, su base nos puede servir como mesa de servicio, para dejar los platos y las bandejas que vayamos a servir. Y para darle luminosidad, qué mejor que un espejo de grandes dimensiones, que además nos decorará la pared.

Apliques de pared perfectos para iluminar el recibidor

A la hora de iluminar las estancias de la casa podemos optar por varias posibilidades. Sin los techos no son muy altos o si la habitación no es demasiado grande una buena opción es decantarse por apliques de pared, al estar colgados ocupan poco espacio visual y las estancias parecerán más amplias. Una zona de la casa en la que suelen quedar especialmente bien es el recibidor o la entrada de la casa. El modelo que os sugerimos no sólo os dará una excelente luz, sino también nos decorará la pared. 


Lo ideal es colocar al menos dos apliques para que la luz esté bien distribuida por toda la entrada. Si el recibidor es cuadrado, una buena opción es colocarlos enfrentados; mientras que si es rectangular, lo mejor es ponerlos en la misma pared, con una pequeña separación. El modelo que os sugerimos pertenece a la colección La Rochelle de Keen Replicas, y está tallado a mano en madera de caoba maciza y pintada en color marfil.